Como siempre es difícil empezar a
escribir, y más si es para autoevaluarte, empezaré explicando mis
impresiones sobre la asignatura de Educación del Movimiento e
intentaré contestar de la mejor manera posible a las preguntas que
se plantean como medio facilitador de esta tarea de autoevaluación.
En el comienzo del segundo
cuatrimestre, observando las diferentes asignaturas que lo componían,
sinceramente, una asignatura llamada “Educación del movimiento”,
llama la atención, puesto que, parándote a pensar (antes de cursar
la asignatura), era difícil saber o intuir el funcionamiento y el
contexto de esta.
Poco a poco fuimos profundizando más
en la asignatura, y no voy a mentir: Cuando se nos explicó que
podíamos olvidarnos de la asignatura opcionalmente y presentarnos
solo a un examen, tuve la tentación de elegir ese camino. Pero al
final, valorándolo bien, me di cuenta que así no llegaría a
ningún lado, y lo que es peor, probablemente por no haber trabajado
las clases y haberme decantado por el “camino fácil”, no podría
llegar a superarla con éxito. Así que una vez decidido el rumbo a
seguir en esta, era el momento de inmiscuirse de lleno en las clases.
Tomar la decisión de elegir ese camino
me llevo a aprender sobre temas en los que jamás me había parado a
pensar o que nunca había escuchado. Empecé a interesarme más por
algunas de las ideas y conceptos que día a día íbamos viendo y
analizando en clase y a leer publicaciones varias sobre estos. A
debatir estos temas con otras personas de mi entorno, valorando los
diferentes puntos de vista de cada uno frente a los míos.
Todo este trabajo, más las
publicaciones en el blog, me han ayudado a enriquecerme, a aprender
sobre ámbitos que desconocía, a desenvolverme en áreas de trabajo
que jamás había utilizado, a mejorar mi escritura, mi opinión, mi
forma de transmitir mis ideas...
En definitiva, aunque mi trabajo en el
blog no haya sido el mejor ni el más notorio, si es cierto que
siempre he intentado hacer reflexionar a los demás con mis
publicaciones dejando preguntas al final de estas o reflexionando
sobre temas sociales desde un punto de vista personal y dando pié a
los demás a opinar sobre estos y contrastar nuestras opiniones. Así
que, considerando todo esto, mi autocalificación es un 6,5.